Ver la globalización solo como un proceso de interdependencia económica es limitarnos a un solo aspecto de un fenómeno mucho mas complejo, que abarca casi todos los aspectos de la vida actual y que es solo un paso mas en el proceso de integración al estamos sometidos todos.

A escala planetaria es visible por las comunicaciones instantáneas que arrojaron a la esquina de ser simples  eco de las noticias a los periódicos, ya  que cuando salen impresos en la mañanas, las noticias ya han dejado de serlo desde  muchas horas antes.

Para los que no somos participantes de los directorios de las empresas globales y de los gobiernos de países influyentes en el devenir mundial, lo que ellos deciden en secreto no siempre coincide con lo que aflora en eventos como el que estamos viendo en estos días en que se celebra el campeonato mundial de futbol en Brasil.  La gente cada vez se conoce mas entre sí independientemente de que país sea originario, los matrimonios interraciales ya no escandalizan a nadie, las apariencias físicas ya no son un referente claro sobre de que país es una persona.   Hemos visto a Jugadores con apellidos españoles jugar como suizos, a turcos de origen jugando como alemanes,  etc.,  felizmente los negros ya no solo son de África pues actualmente ya  representan  a Francia o a cualquier otro país de Europa o América, aunque su presencia en otros continentes fue inicialmente consecuencia de uno de los episodios mas vergonzosos y humillantes y del que todos tenemos conocimiento.

Las impresionantes cifras del turismo internacional comprueban  el intercambio cultural como un fenómeno inédito en la historia de la humanidad por la escala a la que esta ocurriendo, basta visitar algunas de las grandes ciudades estadounidenses para constatar este fenómeno donde se concentran los inmigrantes, similar a lo que se puede apreciar en las capitales de Europa. Nueva York fue el primer crisol donde se están fundiendo las raza humanas.

Solo faltan unos cuantos siglos mas para que la humanidad se diluya  en una gran mezcla como ya esta ocurriendo en las grandes capitales del mundo. Y las culturas locales se vuelvan cada vez mas apreciadas, por lo mismo.

El fenómeno racial es solo  la parte visible de otro que esta ocurriendo en el interior de las personas de esta época.

Hace unos meses supe de una iniciativa surgida en África y retomada desde hace unos  años en Estados Unidos, para impulsar el “CRISLAM”, una especie de mezcla de cristianismo con el Islam, impulsada por algunos lideres religiosos de varias denominaciones y que por su novedad esta  teniendo  creciente auge desde entonces. El marco de referencia actual  que tiene este fenómeno,  es el de la confrontación armada de algunos países de cultura cristiana y algunos de cultura islámica, por motivos inadmisibles y vergonzosos.

La historia registra las atrocidades que se han cometido cuando un grupo quiere imponer a otro su religión y su cultura y también cuando el proceso es despojado de esos ingredientes. El surgimiento de la religión Sij,  hace 500 años,  en el norte de la India es un caso paradigmático, aunque por si mismo no fue suficiente para evitar la violencia entre religiones geográficamente vecinas.  Mientras  los seres humanos estén dispuestos a matar a otros en defensa de una doctrina, también estarán dispuestos a morir por la misma causa y ese ha sido el mayor combustible para la gran hoguera en que se han inmolado millones de seres humanos.

Hoy a los que argumentan en contra del acercamiento interreligioso y descalifican a los que lo plantean con todo tipo de argumentos de supremacía respecto a las otras religiones es bueno recordarles aquella frase memorable dicha por el jefe de una tribu norteamericana hace 300 años, quien  ante el avance y abuso del gobierno blanco les hizo saber su extrañeza por quererles “comprar” sus tierras y  con una mezcla de resignación y lucidez les dijo:  “después de todo tu Dios y mi Dios tal vez sea el mismo….”

Los apellidos ya están en todos los continentes, las razas se funden y las religiones se dispersan irremediablemente, en muchas ciudades bastan unas cuantas cuadras para experimentarlo. La base del éxito en este proceso es la tolerancia y el respeto a la diversidad cultural.

El último cambio en sus labores expansionistas de una religión marcadamente proselitista como lo es la de los testigos de Jehová, es positivo y tal vez responda a esta situación irreversible: además de sus visitas casa por casa, ahora han optado por ponerse en lugares de mucha concurrencia, como el metro, estaciones de autobuses, etc.,  y simplemente esperar a que los transeúntes se les acerquen y entonces proceder a realizar su labor, si asumen esa actitud hasta sus ultimas consecuencias se asemejaran a los budistas –la menos proselitista de todas las religiones- cuya base principal de difusión es el respeto y la tolerancia:  “No te abordo, solo me aseguro que sepas que estoy a tu alcance, y si te interesa, te compartiré lo que tengo para ti”.

Así como los idiomas, los apellidos, el color de la piel y las costumbres ya no son líneas nítidas de delimitación geográfica, así tarde o temprano los preceptos religiosos continuaran integrándose por efectos de la globalización. Esto sucederá siempre y cuando se les use para lo que fueron establecidos: ser mejores personas en función a nuestra relación  personal con Dios,  y no para  obtener beneficios económicos, políticos o cualquier otra cosa.

La religión no se discute, solo se vive de acuerdo a como la vayamos comprendiendo.

La humanidad ya superó la etapa de la supresión forzada de las religiones que se intentó en el comunismo mientras se desarrollaba una nueva sociedad, que como sabemos terminó en nada en términos de desarrollo personal.   Lo mismo le pasó  al extraordinario concepto del “hombre nuevo” en la cuba revolucionaria y que partía desde esa perspectiva, del cual cincuenta años después, apenas si queda eso, el recuerdo.  Si al Ser humano le quitas la religión le quitas la substancia. Sin embargo debemos de hacer,  obviamente la distinción entre las formas religiosas o iglesias organizadas y la religión como experiencia personal de relación con eso que denominamos Dios.

Para muchos todavía  no existe el cristianismo islámico o un islamismo cristiano, pero el proceso ya comenzó…..